Alicia Rius Boadas. "Abandonats". Olot Fotografía 2010
Siempre me he sentido atraído por aquellos espacios deteriorados por el paso del tiempo. Cuando era joven cerca de mi domicilio existía un antiguo hospital de jornaleros que había sido abandonado no hacía mucho tiempo y muchas tardes saltábamos la tapia y pasábamos las horas recorriendo las salas y escudriñando por el edificio diversos materiales hospitalarios que habían sido abandonados en la precipitada huída (fichas de pacientes, hilo para sutura, vendas....). Las estancias ajadas por el el uso cotidiano a lo largo del tiempo siempre me parecieron que estaban llenas de vida a diferencia de estas modernas construcciones asépticas, frías y vacías que se construyen en la actualidad. Por eso mi pasión por la majestuosa ciudad de La Habana. A diferencia de la mayoría de la gente que considera que la capital cubana está abandonada, sucia y decrépita yo la veo como una ciudad llena de vida, una ciudad que rebosa alegría y en la que cada rincón nos ofrece el desgaste propio de la longevidad...